El PSG de Mbappé se consolida como auténtico dominador en el Parque de los Príncipes Fútbol | Deportado

El PSG de Mbappé se consolida como auténtico dominador en el Parque de los Príncipes  Fútbol |  Deportado

Al Paris Saint-Germain le bastó con dos fogonazos para destrozar el dominio territorial de la Real Sociedad en el Parque de los Príncipes. Todo el partido se desarrolla inesperadamente y se desmorona de forma predecible. La velocidad como forma de delimitar el tufillo de la oportunidad, Mbappé abrió el marcador en un córner accidental, en la segunda parte. El hombre al que debía marcar, Traoré, recibió atención médica tras recibir un golpe en la acción anterior. Sólo con uno menos, ya balón parado, cayó la Real, ante la ira de Imanol Alguacil con Traoré, le señaló abandonar sus funciones hasta que la gravedad de la lesión lo justifique.

2

Gianluigi Donnarumma, Danilo Pereira (Lucas, min. 71), Marquinhos, Beraldo, Achraf Hakimi, Vitor Ferreira, Warren Zaïre-Emery, Fabián, Bradley Barcola (Marco Asensio, min. 72), Ousmane Dembélé (Randal Kolo Muani, min. 82) y Kylian Mbappé

0

Remiro, Le Normand (Jon Pacheco, min. 78), Javi Galán (Jon Aramburu, min. 88), Zubeldia, Hamari Traore, Merino, Martín Zubimendi, Brais (Beñat Turrientes, min. 78), Barrenetxea (Arsen Zakharyan, min. .65), André Silva (Sadiq, min. 78) y Take Kubo

goles 1-0 minuto 57: Kylian Mbappé. 2-0 minutos. 70: Bradley Barcola.

Árbitro MarcoGuida

Tarjetas amarillas Le Normand (min. 35) y Hamari Traore (min. 91)

«¡Regalamos el 1-0!», protestó el técnico. “¡Si abandonas a tu equipo en un rincón tienes que estar en el hospital!”. La alta competencia es implacable. El partido que decidirá la ronda final, la Vuelta a Donosti, se disputará el próximo 5 de marzo con un solo rival previo: Alguacil superó a Luis Enrique en el mano a mano táctico.

La Real Sociedad se enfrentó al PSG durante la primera parte de la ida. Con la rara excepción de Barrenetxea, los expedicionarios que vencieron el golpe ecologista se mantuvieron inalterados y mantuvieron el nivel de presión a baja altura. Reemplacé el esquema, la estructura y las órdenes que le impartía Imanol Alguacil desde la banda, un catálogo de órdenes que todo el mundo conoce de memoria tras años de ejército desinteresado del 4-3-3. La ocupación de los espacios, los cambios, los relieves, las ayudas, se producen de forma natural, sin consumir energía mental en Zubeldia y sus compañeros, siempre en movimiento y siempre bien situados independientemente de cómo se desarrollen los juegos. No esperaba que Los Tomara se sorprendieran y eso había que atribuirlo a la táctica. Una revancha que no fue recomendable en el PSG, donde retomó su desconcierto y su improvisación. Luis Enrique llevó seis meses de trabajo. Frente al experimental Vasco fue como tomarse una semana.

Cuando el partido entró en el campo de duelo, también pasó desapercibido el aumento en la estima de los jugadores locales. Kubo superó a Beraldo por la banda izquierda, Barrenetxea y Hakimi igualaron su portería por la otra banda, Dembélé sólo causó sorpresa en Le Normand, Mbappé no se olvidó de ir más allá de Zubeldia, y en el medio Vitinha fue poco a poco desplazado por el astuto. Zubimendi. Que la Real se preocupa por Zubimendi y que el PSG busca algo que explique la clase de control que ejercieron los visitantes en los primeros lanzamientos de la noche. Con todo el esfuerzo de Hizo Fabián, muy superior a Ugarte como mediocentro, la naturaza del Andaluz es la de un volante, no la de un pivote. El sevillano, siempre bueno pidiendo presiones bajas con el balón, tardó mucho en aclimatarse al lugar. Con todo, su presencia explica la suplencia de Ugarte: el expediente más caro del último inmueble en París, 60 millones de dólares al Oporto, si se sitúa en el origen de los padecimientos de su equipo frente a Newcastle, Milán y Dortmund en el fase de grupos. Luis Enrique últimos meses en publicidad.

El Real Madrid sufrió una conmoción cerebral en el área rival. Pero fue ingenio para producir a media hora a los tres compañeros de Kubo, Merino, Al Palo y Silva. El PSG llegó hasta que Luis Enrique, tras el descenso, dio la bienvenida a Fabián y cedió a Vitinha para que dirigiera las operaciones sobre el terreno. Entonces el equipo francés empezó a avanzar flanqueando a sus magníficos futbolistas en situaciones de ventaja y la Real dio un paso adelante. No le hizo fatta un dominio sensacional. Un rincón le bastó. Marquinhos cayó en el punto de penalti, Le Normand se involucró y Mbappé, solo en el segundo palo, devolvió la roja. En el marcador, Traoré, lo saqué del equipo, mientras los médicos lo volvían a ver por una contusión.

Resolvió la crisis. Los nervios de Barrenetxea tienen más stragos que las señales de Mbappé. En un error defensivo del lateral, el delantero francés se quedó solo y se quedó en el poste. Cuando Alguacil le sustituyó por Zakharyan, ya era tarde. El PSG aprovechó la tremenda velocidad de sus ataques en contra. Un cambio de rumbo de Fabián se fue solo en Barcola por delante de Remiro. El portero, hasta que no esté muy seguro, no necesita tocar el poste. El 2-0 confirmó la superioridad del PSG sobre el goleador. En el terreno de juego se recuperó el control del balón. Entre Vitinha y Zubimendi la batalla por el control del espacio y el tiempo está equilibrada.

El peso del movimiento de los bancos reflejó los conjuntos agrícolas de cara al descuento: Zakharyan, Umar, Pacheco, Imaz y Aramburu, por delante de Asensio, Lucas Hernández y Kolo Muani. Luis Enrique logró liquidar la eliminación a la contra. El Real Madrid, sin embargo, rechaza el revés que produjo el 1-0 y puede gestionar la resistencia. El 2-0 abre una brecha más amplia. Pero no insalvable.

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Melissa Andreina Mendoza Araujo

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